Descripción
Vestido Myriam parte de una memoria, no de una referencia.
Su forma recoge una manera de vestir donde la estructura acompaña el cuerpo sin imponerse, inspirada en los vestidos que marcaron una época y una forma de habitar el día a día de una madre.
En su superficie aparece el símbolo de la montaña, en relación con las montañas de Bogotá — no como representación literal, sino como una presencia que conecta territorio y memoria del lugar de origen.
El uso del amarillo y el naranja no responde a una decisión decorativa. Surge como una transición: del blanco y negro hacia el color, evocando un momento en el que la imagen comenzaba a transformarse y a ampliar su forma de percibir.
Cada pieza se construye desde el saber hacer, donde forma, símbolo y material se encuentran sin separarse.
No pertenece a un tiempo específico.
Permanece a través de ellos.







