Nuestro Compromiso
Nuestro
Compromiso
SABER HACER
Ofrecemos productos hechos a mano y una fabricación de moda lenta, creemos que el saber hacer de los artesanos debe ser valorado porque es fruto de la herencia de nuestros ancestros. Nuestros artesanos parten por un símbolo, un lenguaje, una historia que tiene una riqueza multicultural que necesita de tiempo y un saber hacer.
CONCIENCIA AMBIENTAL
La plata que utilizamos en nuestras joyas proviene de un proceso de reciclaje donde nos encargamos de una mínima explotación minera. Todos nuestros empaques provienen de materiales reciclados (pacto de la tierra), utilizamos cajas de cartón reciclado y las bolsas textiles están hechas con fibras naturales. También limitamos nuestras importaciones y pedidos anticipados para limitar nuestra huella de carbono tanto como sea posible.
IMPACTO SOCIAL
Apoyamos a las abuelas que con sus conocimientos reconstruyen nuestros tejidos. Para nosotros es muy importante respetar las tradiciones, compartir el conocimiento, dar un pago digno y lo más importante construir juntos.
¡Echa un vistazo!
Hacemos Honor a Monserrate, guardián de Bogotá entre la neblina y los recuerdos. ✨
Esta joya nace como un símbolo de recordación a la ciudad de Bogotá, el lugar de nacimiento de muchos.
Monserrate es una representación de historias, su frío, su magia y la memoria que habita en cada amanecer bogotano. Porque Bogotá también se lleva en el corazón.
Memoria es la esencia de 1951. ✨
Memoria que teje sabiduría.
Memoria de una maestra y de las manos que
transforman historias en arte.
Memoria de nuestras raíces, de los oficios, de lo que
fuimos y de todo lo que seguimos siendo.
Porque cada pieza guarda identidad, tradición y el valor
de recordar de dónde venimos.
Olores, textura, sabor… y un recuerdo envuelto en dulce. ✨
Quien no recuerda con nostalgia y cariño esos dulces de infancia. Alguno recuerda los certs, las mentas y pequeños sabores de infancia que marcaron generaciones?.
Hoy algunos de esos dulces casi no se ven, pero en la memoria siguen intactos y los vemos convertidos en arte y memoria dentro de estas candongas.
Las joyas de 1951 guardan recuerdos, revive conversaciones, tardes compartidas y la esencia de una época que nunca dejó de habitar en nosotros.
Hojaldre recién salido del horno, sentir el olor a pastel de pollo y repente vuelven los recuerdos. ✨🥟
Las tardes después del colegio, las onces con mamá, el olor a pan recién hecho cuando cruzamos la panadería de siempre…
Hoy, esos momentos se inmortalizan en joyería 1951 como un símbolo de identidad, recordación, nostalgia y tradición.
Una joya única hecha para recordar que los sabores tienen historias y que nuestras raíces merecen llevarse cerca de nosotros como amuletos.